La Pólvora: Historia

La primera forma de la pólvora fue la pólvora negra compuesta por determinadas proporciones de carbono(15%), azufre(10%) y nitrato de potasio(78%) la cual vino durante la Dinastía Han en donde los alquimistas (químicos de la época) para el siglo IX de manera accidental estaban buscando algún tipo de elixir o poción mágica para la inmortalidad. Se dice esto porque las primeras referencias de la pólvora se debe a uno de esos alquimistas que mas tarde escribió un libro o texto alquimia llamado “Libro del parentesco de los tres” (“Book of the Kinship of the Three”), el cual fue escrito en forma de advertencia para no mezclar cierto tipo de sustancias ya que los alquimistas taoístas en su búsqueda del elixir para la inmortalidad y sus diferentes experimentos provocaron muchos incendios y explosiones.

Ilustración de un Monje Alquimista
Ilustración de un Monje Alquimista

Algunos investigadores atribuyen a los árabes como los inventores de la pólvora la cual fue inventada entre los siglos VII y IX aunque muchos piensan que fue uno de los grandes inventos de la antigua China los cuales no utilizaban la pólvora solo para hacer fuegos artificiales si no que también la utilizaron para propósitos bélicos en muchas ocasiones y es muy probablemente que ambas culturas la hayan inventado simultáneamente. Es probable que la pólvora se introdujera y difundiera en Europa en el año 1200 procedente del Oriente Próximo por los persas y los árabes, aunque se dice que Marco Polo fue quien la trajo a Europa.

Para el siglo VIII se estableció una fórmula para la pólvora hecha de una combinación de salitre y azufre con carbón. La pólvora es utilizada principalmente como propulsor de proyectiles en armas de fuego y para propulsar fuegos artificiales. Mas tarde se inventaron las granadas de mano las cuales eran lanzadas por catapultas a los enemigos.
Un Monje Alemán llamado Berthold Schwarz pudo haber sido el primero en emplear la pólvora para impulsar un proyectil en el siglo de XIV aunque en ese mismo siglo y con el mismo fin, los árabes la habían utilizado en la Península Ibérica.

Ilustración del fraile Schwarz
Ilustración del fraile Schwarz

En el siglo X era utilizada con propósitos militares en forma de bombas explosivas lanzadas desde catapultas y en forma cohetes; ya para el año 1126 eran utilizados cañones de bambú para lanzar proyectiles y para utilizarlos como lanzallamas los cuales tiempo mas tarde fueron sustituidos por cañones de metal para poder contener las tremendas explosiones que se producían en su interior (el mas antiguo es del año 1290).
El uso militar de la pólvora pasó de China a Japón y a Europa en donde jugó un papel muy importante en el equilibrio de poder que se establecería a partir de entonces. La historia registra que los primeros en utilizar los cohetes de pólvora en forma de proyectil fueron los chinos de la dinastía Song, probablemente a mediados del siglo XI. Para el año 1232 ya se conocía una especie de bombas voladoras utilizadas para defender la ciudad china de Kai’feng del avance de las tropas mongoles al mando de Genghis Khan quienes también las usaron contra los húngaros en 1241 batalla que se saldó con una completa derrota de los Húngaros. La primera referencia de la fabricación de pólvora en Europa se encuentra en un documento de Roger Bacon llamado la “Epístola de secretis operibus Artis et Naturae, et de nullitate Magiae (ca. 1250)”. Para 1334 la pólvora se fabrica en Inglaterra y Alemania en 1340 tenía sus propias instalaciones para producirla.

Ilustración de Roger Bacón
Ilustración de Roger Bacón

Para los siglos XV y XVIII se despertó un gran interés en Francia ya que Luis XV era un fanático de los fuegos artificiales. Para esta época existían dos escuelas, la primera ubicada al norte del continente en la ciudad de Nüremberg y la segunda ubicada en Boloña, Italia la cual era de los hermanos Ruggieri y era la mas sobresaliente ya que su creatividad y efectos artísticos producían un mayor impacto sobre su clientela.

Para el siglo XIX el francés Chertier agregó dos componentes químicos mas a los fuegos artificiales: el clorato de potasa y el nitrato de estronciana, haciendo que los mismos produjeran diferentes colores como el púrpura en el cielo. Para la mitad de este mismo siglo se publicó en el Boletín de la Sociedad Química de París todas las combinaciones y fórmulas para crear fuegos artificiales y los diferentes efectos que producían determinados elementos. Fue así que lograr diferentes colores, tonalidades y formas se volviera común.